Otros aspectos instrumentales vinculados con los recursos derivados están referidos a los indicadores que se construyen para demostrar su evolución e incidencia sobre la actividad económica. A continuación, nos referiremos a los más usuales.
En primer lugar, se encuentra el muy conocido indicador “presión fiscal”. El objetivo del mismo es medir la proporción del producto bruto interno que fue detraída de la economía por el ejercicio del poder coercitivo del Sector Público. Su obvia importancia económica es la de medir las relaciones y proporciones entre el Sector Público y el Sector Privado.
Para los objetivos de este trabajo interesa solamente precisar algunos aspectos técnicos del indicador.
La forma en que habitualmente se calcula la presión fiscal consiste en relacionar el total de impuestos pagados por la comunidad con el producto bruto interno. La presión fiscal global, además, dice poco desde el punto de vista económico, ya que no nos indica cuál es el origen funcional, sectorial o regional de los recursos, y obviamente es posible y necesario concebir presiones fiscales parciales (por ejemplo, sectoriales), aunque esto presenta la gran dificultad de compatibilizar los distintos recursos para la categoría parcial elegida.
Otra aclaración importante es que la presión fiscal, producida por la apropiación de recursos, debe analizarse teniendo en cuenta la “depresión” que se produce a través de la realización del gasto público. Esta aclaración es necesario realizarla, ya que frecuentemente se considera la imposición como una apropiación de recursos que desaparecen de la esfera económica nacional. Deben tenerse en cuenta, por ejemplo, las economías externas para la economía privada que significa la creación de infraestructura económica y social.
Los datos de presión fiscal son publicados por organismos públicos, y existen importantes investigaciones y estudios realizados por entidades e investigadores privados. Como ilustración se presenta el siguiente cuadro:
Presión fiscal del gobierno federal (en millones de pesos de 1960 y porcentajes)
En segundo lugar, se utiliza como indicador vinculado con los recursos derivados, la elasticidad de la recaudación. Este indicador, como cualquier otro de elasticidad utilizado en economía y en otras ciencias fácticas, representa la forma en que evoluciona la recaudación al producirse variaciones en el producto bruto interno. La elasticidad para un período “t», se puede representar como sigue: Si el valor del coeficiente es superior a la unidad, significa que la variación porcentual de la recaudación es mayor que la variación porcentual del P.B.I., o sea que la recaudación es “elástica”. Será inelástica en el caso contrario.
En el caso concreto de nuestro país la elasticidad de la recaudación debería medirse con cierto diferimiento, ya que por la composición y conformación del sistema tributario el organismo recaudador no percibe sus ingresos en el momento de producirse el hecho imponible, sino en un lapso promedio de seis meses a un año. De esta forma el denominador del coeficiente quedaría igual, pero el numerador se modificaría a fin de tener en cuenta este diferimiento.

Elasticidad instantánea y diferida (un año) de la recaudación fiscal total
Obviamente, es posible medir elasticidades parciales, por tributo, por grupo de tributos, etc. Un tercer indicador utilizado con respecto a los recursos derivados es el llamado flexibilidad de la recaudación, y se representa por un coeficiente que posee en su numerador sólo el incremento de la recaudación, y en su denominador sólo el incremento del P.B.I. Otros indicadores vinculados con los recursos derivados pueden construirse vinculando la evolución de la recaudación con la evolución de otros indicadores significativos, por ejemplo medios de pago en poder del público, ventas, etc.
En el presente acápite se pretendió demostrar la importancia cuantitativa y económica que poseen los recursos derivados del Sector Público. Son la fuente más importante de financiamiento que posee el mismo y que alimenta sus distintos niveles administrativos: nacional, provincial y municipal.
Se ha especificado, asimismo, la importancia relativa de los distintos organismos recaudadores, poniéndo de relevancia la participación preponderante que posee en tal sentido la Dirección General Impositiva. Se han especificado las desagregaciones que el sistema estadístico vigente realiza de los recursos derivados, y se han indicado las características técnicas y económicas de sus principales indicadores. El manejo de esta información es obviamente de gran utilidad para la conducción de la actividad pública. Lo es también para el sector privado, en cuanto lo ayude a ubicar su marco de referencia económica presente y su posible devenir futuro.

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