Este método se basa en el aprendizaje a través de experiencias tanto en el mundo real como en el digital, lo que permite una inmersión sensorial en un nuevo contexto de visualización de objetos animados mediante software de computadora que está bajo el control del estudiante.
Esto les brinda la oportunidad de entrar en un mundo completamente nuevo de entornos virtuales que se parecen a la realidad. Tecnologías como la realidad aumentada (RA), la realidad virtual (RV) y la realidad mixta (RM) en el aprendizaje inmersivo (AI) ofrecen experiencias únicas que pueden aumentar la efectividad del aprendizaje y elevar la motivación de los estudiantes durante las lecciones (Su et al., 2022).
Los entornos inmersivos ofrecen herramientas importantes que mejoran tanto la teoría como la práctica. Por esto, se debe crear espacios de aprendizaje inmersivos donde los alumnos puedan integrarse, personificarse y participar de manera activa, facilitando así un aprendizaje transformador (Ayala Pezzutti et al., 2020, p. 4).
La utilización de tecnologías inmersivas permite el entrenamiento y la práctica en escenarios seguros y simulados. Este tipo de simulación ha mostrado beneficios significativos como una mayor inmersión de los aprendices, incremento en motivación y rendimiento, así como una reducción en el tiempo de enseñanza. Sin embargo, es esencial señalar que esto no sustituye la orientación de un tutor, sino que la complementa (Jiménez-Tobón et al., 2019).
Según el especialista Fernando Boudourian, la mejor manera de conocer el cuerpo humano es experimentarlo desde adentro. Imagínate moviéndote sin restricciones por el sistema circulatorio, localizando órganos y entendiendo su funcionamiento gracias al aprendizaje inmersivo. Todo esto se logra a través de la realidad virtual.
La realidad virtual (RV) implica una inmersión sensorial en un nuevo mundo, que puede estar basado en entornos reales o ficticios y que se genera artificialmente. Esta experiencia se percibe utilizando gafas de realidad virtual (Juca Maldonado et al., 2020; Acuña, 2022) y otros accesorios, lo que permite un reflejo de nuestra propia realidad. Se crea a partir de imágenes y videos en formato esférico con un campo de visión de 360 grados. Aunque se pierde cierta capacidad de percepción tridimensional, se adquiere un mayor realismo en las imágenes, lo cual facilita una mejor manipulación de los objetos animados (González Izard et al., 2018).
Los procedimientos de realidad virtual tienen el potencial de unir la teoría con la práctica, sumergiendo al estudiante en un entorno que es realista, dinámico y complejo. Esto puede representar un cambio significativo en comparación con otras tecnologías, ya que “ofrece una inmersión completa en una simulación de la realidad donde el usuario puede interactuar con el mundo virtual de una manera parecida a la interacción que tiene con el mundo real” (Botella et al., 2007).
La realidad aumentada se refiere a la superposición de elementos gráficos en una perspectiva del mundo físico. Para esto, se emplean dispositivos como smartphones o gafas que introducen información digital en el entorno que observa el usuario (INNOVAE, 2023).
En el sector salud, proporciona herramientas que permiten observar las áreas internas de un paciente en tiempo real, proyectando imágenes en 2D o 3D, lo que ayuda a destacar los distintos órganos a examinar y contribuye en la toma de decisiones para el diagnóstico. El propósito de estas tecnologías es crear un entorno simulado en el que uno puede participar e incluso desempeñar un papel, como en la práctica de una operación a corazón abierto.
La implementación de realidad aumentada en dispositivos móviles despierta un interés particular por aprender, fomenta la colaboración en equipos y facilita la absorción del conocimiento. Se necesita un cambio en las metodologías educativas que se utilizan en el ámbito médico. Una estrategia efectiva podría ser el desarrollo de un alto nivel de realismo mediante la utilización de espacios virtuales, ya sea en la educación o en la formación práctica (Vázquez, 2008).
La tecnología puede ofrecer a los futuros doctores la posibilidad de adquirir conocimientos sobre condiciones antes de que se enfrenten a ellas en pacientes reales.
La realidad virtual también se puede usar para aprender de maneras innovadoras, no solo simulando lo que un médico podría observar, sino presentando la información en 3D o con mayor detalle. Por ejemplo, un cardiólogo podría identificar un defecto en el corazón, no solo basándose en síntomas o resultados de pruebas, sino visualizándolo como un modelo 3D, lo que le permite examinar el corazón con más profundidad y entender mejor el problema para tratarlo con mayor precisión. Esta inmersión ayuda a mejorar la retención del conocimiento y aumenta el interés de los estudiantes.
Creemos que la realidad mixta favorece que los estudiantes en formación interactúen a través de una experiencia envolvente, activa y estimulante, en combinación con el gran poder ilustrativo e interactivo de las herramientas de realidad aumentada y virtual, utilizando aplicaciones como Sharecare-You e Insight Heart, lo que mejora los resultados de aprendizaje.
De acuerdo con VICMIX (2021), el presente y el futuro de la educación médica promete experiencias virtuales donde los estudiantes, más que nunca, puedan aplicar el aprendizaje práctico (learn by doing). Además, sin los posibles efectos negativos que podría tener un error en una prueba en el mundo real.
Debido a la pandemia global, las universidades tuvieron que cambiar de las aulas tradicionales a las virtuales para asegurar la continuidad de los programas educativos y ayudar a los estudiantes en su proceso de aprendizaje. Con la reciente implementación del modelo de enseñanza híbrido y el regreso a la educación presencial, es fundamental llevar a cabo prácticas que incorporen elementos virtuales en el aprendizaje. La realidad virtual puede simular un entorno clínico, ofreciendo una solución a este reto y resultando especialmente útil para complementar la formación médica convencional en los hospitales durante la pandemia de COVID-19, especialmente cuando se restringe el acceso a los estudiantes de medicina (De Ponti et al., 2020).
La propedéutica médica se enfoca en enseñar las técnicas de exploración en humanos y en interpretar resultados clínicos y de laboratorio para realizar un diagnóstico. Por lo tanto, constituye la base del método clínico en la formación médica.
En este contexto, al desarrollar la intervención educativa con el software “VRPatients”, se trabajaron tres casos clínicos (sobredosis de opioides, COVID-19 y dolor torácico). Los estudiantes llevaron a cabo un interrogatorio y una exploración física virtual que les posibilitó interactuar con un paciente (avatar), observando, auscultando y escuchando sus síntomas. Basándose en el diagnóstico previo que realizaban, administraban los medicamentos pertinentes permitidos por el caso clínico, teniendo un tiempo específico (10 minutos) para finalizar cada caso. Al concluir, la aplicación proporcionaba una puntuación basada en las acciones ejecutadas.
En cada uno de los casos clínicos, los estudiantes llevaron a cabo procedimientos empleando el software y la realidad aumentada asistidos por dispositivos electrónicos. Con las gafas de realidad virtual Oculus Quest 2 y el software Sharecare You, llevaron a cabo las siguientes actividades de autoaprendizaje:
a. Inspección del tórax, localización y descripción de las áreas de auscultación de focos cardíacos, identificación de los ruidos del corazón, así como la frecuencia y el registro electrocardiográfico. También realizaron una expedición inmersiva dentro del corazón, identificando síntomas y signos de una comunicación interauricular. A través de la realidad virtual, pudo visualizarse un corazón que parecía cobrar vida, lo que permitió a los estudiantes escuchar, ver y vivir una experiencia única, acortando la curva de aprendizaje y ayudando a relacionar los distintos sistemas del cuerpo de una manera integral, con el estudiante como el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, promoviendo el autoaprendizaje.

b. Luego, se aplicó la Realidad Aumentada utilizando el software Insight Heart y un teléfono inteligente, donde se llevaron a cabo las siguientes actividades: con el corazón colocado sobre el pecho de los estudiantes, se llevará a cabo la revisión del tórax.
Se llevará a cabo una palpación de la zona precordial para localizar áreas donde se pueda escuchar.
Se escucharán directamente los sonidos del corazón tanto en un corazón sano como en uno que presente problemas como infarto agudo de miocardio o fibrilación auricular, además de analizar su electrocardiograma para confirmar o descartar enfermedades.
Utilizando la realidad aumentada, se podrá identificar un corazón virtual ubicado en un entorno real, lo que permitirá a los alumnos aprender de manera creativa, interactiva y dinámica, accediendo en cualquier momento y lugar con dispositivos como teléfonos inteligentes, tabletas, laptops o iPads.
Para concluir e integrar los conocimientos adquiridos por los estudiantes, se utilizará un simulador de realidad virtual de alta calidad con los visores Meta Quest 2 en la plataforma VRpatients, donde se presentará un caso clínico de pacientes realistas que experimentan dolor en el pecho y reaccionan a intervenciones en entornos inmersivos y estresantes, brindando una experiencia sensorial donde podrán realizar el interrogatorio y la exploración física de manera práctica, desarrollando así las habilidades necesarias para su futura profesión.
Es importante destacar que las actividades educativas se realizaron en la sala de aprendizaje inmersivo.

Comments are closed