Desde muy antiguo se ha tratado de expresar teóricamente las características del sector monetario, en forma ecuacional. Mediante estas ecuaciones los economistas trataron de demostrar dos cosas:
a) De qué aspectos institucionales depende el nivel de precios de una economía;
b) Cuáles son los componentes significativos de la oferta y la demanda de dinero.
En el primer caso las ecuaciones se presentan de manera que el nivel de precios (P) era una variable dependiente y, por tanto, constituía el primer miembro de la ecuación. En el segundo caso, el primer miembro estaba formado por la oferta monetaria y el segundo por la demanda monetaria.
P=αM
Donde el nivel de precios (P) o la inversa del valor del dinero, depende en una proporción dada (&) de la oferta monetaria (M). Esto es,1.1, acerca de la neutralidad del dinero. La consecuencia práctica de esta modifica proporcionalmente todos y cada uno de los precios de una economía. El razonamiento utilizado refería al público, poseedor de la mayor, haciendo elevar el nivel de precios (bajar el valor del dinero), hace «puramente» monería en aparecer ningún componente real de la economía.
Para los Clásicos el valor del dinero puede expresarse mediante la ecuación siguiente:
Las variables, luego de transformarse la oferta monetaria, b) supone que los precios relativos)».
Una segunda ecuación que pretendió corregir los errores fue definida por el economista Irving Fisher. La misma puede expresarse de las dos maneras indicadas a continuación:
P=M.VT M=P.TV
La ecuación nos indica que el nivel de precios (P)es una variable dependiente de la cantidad de dinero (M), de la velocidad de circulación del mismo (V) y del volumen de transacciones (T). En los dos primeros casos la relación es directa: aumentando la cantidad de dinero y/o su velocidad de circulación, el nivel de precios debe ascender. En el caso del volumen de transacciones la relación es inversa, lo que indica que, frente a su aumento, y si permanecen inalteradas las otras dos variables, el nivel de precios debe descender. En este caso, entonces, el nivel de precios (o el valor del dinero) depende de aspectos monetarios, pero también de aspectos reales de la economía.
La ecuación nos indica, en el primer miembro, la oferta monetaria, y en el segundo, la demanda monetaria, como una relación directa del valor de las transacciones realizadas (P.T), e inversa de la velocidad de circulación del dinero. El aumento de la oferta monetaria debe reequilibrarse en este modelo, con una modificación del valor de las transacciones (de P y/o de T), o bien con una variación de la velocidad de circulación monetario, muy similar a la anterior, es la llamada del «modelo de las resurgió en el valor del dinero o en el equilibrio del mercado monetario:
P=MT.K M= k.P.T
Las variables indican lo mismo que en la ecuación anterior, con la excepción de k, que ha reemplazado a V, y que significa la proporción del valor de las transacciones que la comunidad mantiene en forma de fondos líquidos o, como también se la llama, “liquidez”. La demanda monetaria, indicada en la ecuación queda expresada como una proporción (k) del valor de las transacciones económicas. La última ecuación que mencionaremos es la ecuación keynesiana. En la concepción de este autor, según expresamos en el punto 1, la demanda monetaria se realizaba por tres motivos: transacción, precaución y especulación. En los dos primeros el dinero es requerido esencialmente como “medio de pago”, en el último como “depósito de valor». La misma puede expresarse de la manera siguiente:
M=L1(Y)+L2(i)
La ecuación indica la equivalencia entre oferta y demanda de dinero. Esta última, expresada en el segundo miembro, se divide en dos partes: un motivo transacción y precaución (L1), que es función del nivel de ingreso (Y), y un motivo especulación (L2), que es función de la tasa de interés (i). Si quisiéramos comparar esta ecuación con las de Fischer y Marshall, nos encontramos con que su diferencia esencial se refiere a la inclusión en la demanda monetaria, de una fracción que depende del nivel de las tasas de interés. En la concepción keynesiana esto indicaba el funcionamiento del dinero como un activo (depósito de valor). Para el caso de una economía inflacionaria esta connotación carece de valor analítico. En los acápites siguientes, en particular el 2 y el 3, utilizaremos profusamente y cuantificamos, para el caso de nuestro país, los conceptos de oferta y demanda monetaria.

Cuadros más importantes del movimiento de la tesorería general de La Nación
Los cuadros más importantes de la mencionada publicación se refieren a
1)Resumen General,
2)Ingresos,
3)Egresos,
4)Desequilibrio y financiamiento,
5) Entregas a las provincias y empresas del Estado y
6)Libramientos impagos La información se brinda para el mes de que se trata y acumulada desde principio de año. Al mismo tiempo se brinda a precios corrientes. Información correspondiente a igual mes y periodo del año anterior, lo que permite realizar un análisis de la evolución de los datos.
Resumen General El cuadro «Resumen General» es una síntesis del movimiento de la T.G.N., ya que reúne la información referida a ingresos, egresos, desequilibrio y financiamiento, para los distintos periodos.
Los ingresos de la T.G.N. son presentados en un cuadro muy detallado, cuyas aperturas más importantes se indican seguidamente. A fin de simplificar la exposición, y por ser el objetivo del presente trabajo meramente ilustrativo, se consignan solamente los valores acumulados para los dos años considerados.
El cuadro divide los ingresos de la T.G.N. en presupuestarios (los previstos en el Presupuesto Anual), y otros (no previstos en el Presupuesto Anual). Los ingresos presupuestarios a su vez se desglosan en ingresos al Estado. Las aperturas de los ingresos corrientes no requieren ninguna los “ingresos de capital», su venta más importante,” uso del crédito». Los egresos se dividen también en aquellos previstos en el presupuesto en el acápite 2 del presente capítulo, no requiriendo por tanto una explicación adicional.

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