Reconstrucción y crecimiento económico de Francia (1945-1960)

La descolonización, la apertura de las fronteras, los modernos medios de comunicación han creado en el mundo entero un deseo de mayor bienestar que exige sin cesar el esfuerzo de la innovación. A pesar de este resurgimiento económico, los problemas del subdesarrollo están lejos de verse resueltos. En los países ricos un mejor conocimiento de los mecanismos económicos y la aplicación de técnicas de previsión permiten a los gobiernos poner en funcionamiento unas políticas económicas mucho más eficaces. La reducción de la amplitud de las fluctuaciones en el proceso de crecimiento desde el fin de la guerra se explica, en parte, por la eficacia de las políticas económicas y por las nuevas ocasiones de inversión. No es posible, en el marco de este manual, abordar la historia de todos los países, por lo que insistiremos en primer lugar en la reconstrucción y crecimiento de la economía francesa antes de dar una rápida visión del crecimiento de los países occidentales desde 1935. Estudiaremos, a continuación, la reconstrucción del sistema monetario internacional. 

La historia económica de Francia desde el final de la última guerra es la de su crecimiento y de su desarrollo. A pesar de los fracasos sufridos, a pesar de los desastres de la inflación, el enderezamiento económico francés iniciado hace veinte años ha sido considerable. Las estructuras económicas y las estructuras mentales han evolucionado rápidamente en el sentido de una mayor eficacia. En términos de tasa de crecimiento, hemos visto que Francia se clasificaba entre los países occidentales que mejores resultados habían obtenido. Jamás en la historia de Francia se había conocido una prosperidad continuada de este tipo y, quizás, una tal “revolución» económica. Hacía finales del siglo xix la economía francesa se había encerrado tras unas barreras proteccionistas que la aislaban de la competencia exterior. Su agricultura tardaba en modernizar, su industria no progresaba al mismo ritmo que la de sus vecinos. Se hallaba muy lejos detrás de Alemania. Mientras que la presión demográfica era en todos los países industriales un factor de crecimiento, el estancamiento y el envejecimiento de la población francesa frenaban el ritmo de su desarrollo.

Hundida por la guerra de 1914-1918, paralizada por la recesión y el estancamiento del período 1930-1938, la economía francesa tuvo que soportar el peso de las destrucciones de la segunda guerra mundial y de la ocupación alemana antes de haber tenido una verdadera recuperación. No se insistirá nunca bastante sobre lo que la ‘Gran Guerra de 1914-1918 pudo costar a Francia. No se suprime imponentemente la juventud de un país en el que, desde hacía tiempo, la renovación de las generaciones no estaba asegurada. Después de la Liberación, la reconstrucción de la economía francesa no es, pues, una tarea fácil. El país ha sufrido, por segunda vez en menos de medio siglo, graves daños. Los combates, los bombardeos, las ejecuciones ferroviarias fueron destruida por los bombardeos y la mitad de material rodado fue llevado por el ocupante. El utillaje industrial que escapó a l destrucción es anticuado y las existencias están agotadas. De 1945 a 1949 hizo falta reconstruir el capital destruido al mismo tiempo que se echaban las bases de nuevas estructuras. Desgraciadamente la política coyuntural y las innumerables iniciativas del Estado en este período de economía dirigida fueron menos afortunadas. Antes de colocarse a la cabeza de la carrera por el crecimiento en la década 1950-1960, Francia ocupó un muy buen lugar en los progresos de la inflación y del alza de los precios.

La reconstrucción y la inflación (1945-1949)

Evolución de los precios y de los salarios

Los gobiernos que se sucedieron después de la Liberación de Francia no pudieron o no quisieron adoptar las medidas que se imponían para evitar el alza rápida de los precios en una economía de escasez. De 1945 a 1949, los precios franceses se multiplicaron por 20 mientras que se multiplicaban por 4 en Bélgica; por 2,6 en Holanda; por 2 en Gran Bretaña; y por 1,8 en los Estados Unidos. No se siguió la política monetaria propuesta por Mendès-France en 1945 ya que sin duda no habría sido bien acogida por la opinión y en particular por los industriales y comerciantes y hubo que recurrir a soluciones fáciles: los franceses esperaban que el final de la ocupación y del régimen de Vichy les condujese rápidamente al abandono del racionamiento y de los controles restrictivos. 

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