Orografía y estructura geológica

Según Casal, las Malvinas, en conjunto, «forman un bloque de rocas paleozoicas asentado sobre la península submarina de la parte sudoriental de nuestra plataforma continental; por lo tanto, son, desde ese punto de vista, parte de la Patagonia”. La plataforma submarina argentina, cuya profundidad no llega a esa latitud a los 200 metros, tiene allí una anchura de 1.000 km. Esto permite afirmar que sobre dicha plataforma se eleva el archipiélago malvinense, que sólo dista escasos 500 km de la costa patagónica. El relieve de las dos islas grandes está constituido por planicies, a veces onduladas, y cerros redondeados cuya altura media no llega a los 700 metros. La Gran Malvinas se presenta como una planicie algo accidentada y sembrada por todas partes de lomas y cerros aislados. Tiene, en conjunto, una elevación mayor que la Isla Soledad. Las temperaturas máximas se registran en enero, con una media de aproximadamente 10 °C y una máxima de hasta 20 °C. Las mínimas tienen lugar en julio, con un promedio de 2 °C y 0,5℃c. Los vientos dominantes son del Oeste y Sudoeste y adquieren singular violencia. En cuanto a las lluvias, son del orden de los 600 mm anuales, distribuidas de la siguiente manera: moderadas en verano y otoño; escasas en invierno y primavera. En materia de precipitaciones el rasgo saliente son las persistentes lloviznas. No obstante, lo riguroso del invierno, sobre todo por los vientos del continente antártico, el clima de las Malvinas es más benigno que el de la Patagonia a la misma latitud (Río Gallegos). Esto se debe a la acción moderadora del mar. Es por tal razón que en la parte oriental de dicha isla se ha concentrado el grueso de la población y de la actividad del archipiélago.

Flora. Tanto por la latitud como por las lluvias, la vegetación que debiera corresponderle a las Malvinas sería la de los bosques Subantárticos del sur de Santa Cruz y de Tierra del Fuego. Como planta típica de las islas merece citarse el tussock, que es una gramínea gigante, que semeja un junco y es muy codiciada por la hacienda. En los bajos de terrenos impermeables abundan los musgos, donde va formándose turba, que es prácticamente el único combustible de los isleños. Las descripciones más serias de la flora malvinera datan de 1913 y en ellas se citan 143 especies, muy pocas de las cuales pertenecen a la flora característica de la meseta patagónica, con excepción del sector húmedo de Tierra del Fuego.

Fauna. La fauna de las Islas Malvinas pertenece al distrito zoogeográfico patagónico, aunque ofrece algunas peculiaridades con respecto a la parte continental del mismo. Las peculiaridades faunísticas de las Malvinas son las siguientes. En primer lugar, no se encuentra en ellas el típico habitante de la Patagonia: el guanaco. Tampoco se menciona para las islas el puma ni los zorros colorados y gris. En tiempos de Darwin existía en las Malvinas una especie propia de zorro que ha desaparecido totalmente. No han sido descriptos para las islas ni el gato de los pajonales, ni el hurón, ni los gatos monteses, ni el lobito o nutria verdadera que se citan para Tierra del Fuego. Para las Malvinas se mencionan las siguientes especies: una subespecie propia del zorro de agua; la savutardas, los extraños patos vapores que comprenden tres especies (una voladora y las otras dos que no pueden volar por lo corto de sus alas). De ellas sólo una se encuentra en las Malvinas: el flamenco, que es el mismo que vive en los distritos subtropical y pampásico; la llamada paloma antártica por su similitud externa con la paloma común), que anida en las Malvinas; los pingüinos (el de pico colorado, el de penacho amarillo y el común o pájaro niño) anidan en las islas; el único que no lo hace allí es el pingüino real; el buitre grande o jote, que tiene una raza propia de las Malvinas y el gavilán caracara. A todas esas especies, subespecies y razas mencionadas por Haumann deben agregarse las citadas por otros visitantes de las islas, particularmente las focas, leopardos de mar, leones y lobos marinos, que no son habitantes de las islas, sino simples huéspedes a su paso desde o hacia la Antártida. 

Población. El proceso de poblamiento de las Malvinas comenzó hace poco más de dos siglos, con la expedición colonizadora de Bougainville, quien en 1764 fundó en la isla oriental (Soledad), la colonia de Puerto Luis, que luego fue bautizada como Puerto Soledad, con 79 personas. Dicho colonizador no halló vestigios de ocupación humana anterior.

A partir de entonces, el proceso de poblamiento fue el siguiente. En 1765 llega a las islas una expedición inglesa al mando del comodoro Byron, con el designio de ocuparlas. El desembarco se produjo en una de las islas del grupo ubicado al Oeste del Canal de San Carlos. La isla fue denominada Saunders y la base establecida por los ingleses fue bautizada como Puerto Egmont. Un año más tarde, recibieron refuerzos de Inglaterra y levantaron un fuerte con la intención de instalar allí una guarnición estable. Cuatro años después el gobernador español en Buenos Aires (Francisco de Paula Bucareli) despachó, por orden de la Corona, una flotilla con la misión de gestionar el abandono de las islas por parte de los ingleses. Ante la negativa inglesa, Buenos Aires destacó una escuadra con fuerzas muy superiores a las de Puerto Egmont. Los ingleses capitularon y abandonaron la base. De ese modo quedaban bajo el dominio español las plazas: Port Louis, que pasó a ser Puerto Soledad, y Puerto Egmont.

CATEGORIES:

Geografía

Comments are closed