Matriz de requisitos directos e indirectos

La matriz de requisitos directos e indirectos se construye a fin de simplificar el engorroso trabajo que significa calcular los “efectos hacia atrás” de un determinado incremento de producción de bienes finales. Precisamente la matriz está compuesta por coeficientes que, en sí mismos, nos indican todos los efectos originarios y derivados de un incremento de la producción de bienes finales de un sector. Matemáticamente, el nuevo cuadro se obtiene mediante una operación que se denomina “inversión” de la matriz originaria. Esta operatoria se realiza con ayuda de computadoras. No obstante, es posible arribar a resultados similares, sobre todo en el caso de una matriz de orden bajo como la nuestra, mediante un método manual o “iterativo”.

El método consiste en suponer que aumenta la producción de bienes finales de un sector en $ 1 y verificar, en sucesivas ruedas, cómo repercuten sus “requisitos” sobre todos los sectores. Así si consideramos el aumento de $ 1 en el sector Primario, ésta será la repercusión directa para este sector. En una primera rueda se determinarán los insumos requeridos para producir $ 1 en el sector primario multiplicando la nueva producción por el coeficiente técnico de cada sector. En la segunda rueda se analizarán los insumos de los insumos, y así sucesivamente. Este proceso, como es fácil observar, al ser los coeficientes técnicos inferiores a la unidad, tiende rápidamente a cero. El proceso iterativo concluye en la rueda en que se anulan los efectos indirectos. A fin de obtener el coeficiente de requisitos totales se suman la repercusión directa y los resultados de todas las ruedas.

En los tres cuadros siguientes se indican los resultados del proceso iterativo, aplicados sucesivamente a un incremento de $ 1 en cada sector, al cabo de tres ruedas:

Volviendo a nuestro ejemplo anterior, el incremento de la producción de bienes finales de $400 en el sector secundario significa que la producción del sector primario deberá incrementarse en $75,20, la del sector secundario en $507,60 y la del terciario en $130,40. El hecho de que la producción requerida por cada sector de su propio sector sea superior a la unidad, no debe entenderse como un contrasentido o como un proceso circular. Según explicamos con anterioridad, el concepto de producción implica imputar varias veces los mismos valores. Por esta razón, para “producir” (bienes finales) por $400 se necesita “producir»(bienes intermedios + bienes finales) por $507,60.

La matriz de relaciones intersectoriales complementa el enfoque funcional de la actividad económica que está presente en el Sistema de Cuentas Nacionales. Permite describir esta actividad atendiendo a las vinculaciones que se establecen entre los distintos sectores productivos. La riqueza explicativa de la matriz de relaciones intersectoriales depende de la desagregación de los sectores productivos en la misma. Este instrumento no sirve solamente para describir la realidad histórica sino para proyectar la actividad futura, siendo básico para la programación global y regional, que está presente por ejemplo en los planes económicos.

A fin de atender este segundo aspecto se debe modificar la matriz de relaciones intersectoriales, transformándose sucesivamente en matriz de coeficientes técnicos y matriz de requisitos directos e indirectos.

Aplicaciones de la matriz de insumo producto: la matriz para la economía y para la política económica

Hasta aquí hemos presentado la matriz de insumos producto como un instrumento aplicable para medir las compras y ventas que se efectúan entre los distintos sectores de un país. Esta, en realidad, es la utilización más importante e impactante de la matriz, pero no la única. A continuación, mencionaremos otras aplicaciones.

En primer lugar, la matriz de insumo producto puede utilizarse para medir las relaciones económicas establecidas en un espacio económico inferior a la totalidad de un país: por ejemplo, una provincia o una región. En este caso, en las filas y columnas representaremos a los sectores económicos (v.g. primario, secundario y terciario) para una provincia o una región. La fila de las “importaciones” representará todos aquellos bienes que provienen de afuera de este espacio (ya fuera del resto del país o del exterior), y la columna de las “exportaciones», los productos elaborados en el mismo que tienen como destino el resto del país o el extranjero, de un espacio más pequeño las relaciones entre los sectores. Esto Es del conglomerado urbano de Buenos Aires sobre el total nacional es muy elevado. Nos permite, al mismo tiempo, vislumbrar el grado de apertura que tiene cada subespacio dentro del país con eI «resto del mundo» (proporción de las exportaciones sobre el valor bruto de la producción). Una segunda aplicación de este instrumento es para analizar las relaciones interregionales que se establecen dentro de un país. Aquí, la matriz vuelve a trabajar con los totales nacionales (no ya provinciales o regionales), pero desagregados, no por sectores, sino por subespacio: Regiones o Provincias. En este caso nos interesan las compras y ventas que se establecen entre los subespacio, sin atender a qué sector corresponden estas compras y ventas, ni el destino de la producción, ni la división entre insumos y valor agregado.

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