Claramente resulta que mediante la expansión o contracción de la cantidad de dinero se intenta (y se logra) afectar el nivel de la actividad económica. Mediante la manipulación de los precios relativos sectoriales o funcionales se intenta (y se logra) modificar su estructura. Mediante diversos mecanismos de “creación” y “distribución» de medios de pago se intenta afectar (a veces con éxito) la “tasa de inflación”, tratando de disminuir sus efectos nocivos sobre las decisiones de los distintos agentes económicos. En el presente capítulo nos referiremos con detenimiento al instrumental utilizado con este cometido, con especial referencia a nuestro país.
Antes de abordar el estudio concreto del Sector Monetario, son necesarias algunas definiciones teóricas generales, con especial referencia a las estadísticas utilizadas en nuestro país. El término «dinero» es ambiguo, ya que con él a menudo se suele denotar cosas diferentes. Una definición básica del término debe realizarse por sus funciones. Las esenciales se indican a continuación:
a) La primera función del dinero es la de ser una “unidad de cuenta “o «patrón de precios». En este sentido sirve para contar, o sea para referir a él, el precio de los demás bienes.
b) La segunda es la de ser una “medida de valor». Como tal, mide el quantum de valor de los demás bienes. Es el término de referencia que nos permite hacer equivalente el valor de los demás bienes físicos.
c) La tercera función del dinero es la de ser “medio de pago» o «instrumento de cambio”. El dinero sirve para facilitar el intercambio de bienes, y sin su presencia sería inconcebible la complejidad actual de la actividad económica. No necesariamente esta función está involucrada en la anterior, ya que ser medida no implica ser intermediario.
d) La cuarta función del dinero es la de servir como “depósito de valor» en el tiempo y en el espacio.
e) La última función del dinero es la de «transferir poder Adquisitivo». A través suyo se conceden créditos y se cancelan deudas.

Un segundo aspecto a considerar es la distinción que debe realizarse en la unidad (un peso es siempre un peso). El primer aspecto se refiere a la función del dinero como unidad de cuenta, y el segundo a la función como medida de valor. El valor del dinero es expresado, por ejemplo, por los índices de precios, y se puede indicar también como el precio relativo entre el dinero y los demás bienes de la economía.
Otro aspecto que es importante definir se vincula con los tipos de dinero. Entre ellos es posible mencionar:
a) Dinero mercancía: se refiere a aquellos bienes no circulantes que suelen utilizarse para referir a ellos el precio de los demás bienes. En la actualidad puede mencionarse el caso de la llamada “canasta familiar”, compuesta por una cantidad invariante de bienes físicos, a los cuales puede referirse el valor de otros bienes.
b) Dinero de pleno contenido: se refiere al dinero metálico, que además de circular, posee un valor intrínseco equivalente a su valor de cambio;
c) Dinero signo: se refiere al dinero de papel (convertible) y al papel moneda (inconvertible), que tiene un valor intrínseco inferior a su valor de cambio. El primer tipo de dinero opera exclusivamente como “unidad de cuenta” y “medida de valor”, los otros dos tipos operan con todas las funciones que ya han sido enumeradas. El dinero utilizado en la actualidad es principalmente dinero signo, más exactamente papel moneda;
d) Un tipo especial de dinero es el llamado “dinero bancario” o “gira’, y está representado por los cheques en tanto prescinda del dinero signo para realizar pagos y cobros.
Por último, es de interés definir cuáles son los entes capaces de emitir dinero. El dinero signo es el dinero por excelencia, y es emitido por el Banco Central. El dinero bancario, representado por la emisión de cheques, cae dentro de la órbita de los llamados por nuestra ley 21.526 “Bancos Comerciales», que son los únicos habilitados para recibir depósitos a la vista. Por esta razón suele llamarse a los bancos comerciales «intermediarios financieros monetarios», para diferenciarlos de aquellas otras instituciones que al no recibir depósitos a la vista no pueden crear dinero bancario. En el caso concreto de nuestro país, el «Sistema Monetario», según la definición utilizada por la estadística oficial, está compuesto por el balance del Banco Central y el balance consolidado de los bancos y cajas de ahorro. Esto significa que estas instituciones son las «creadoras “del ron de acápite 1.3 nos dedicaremos extensamente a analizar cómo se rige el argentino en la actualidad.

Comments are closed